Pasa que de un tiempo a esta parte ando debatiéndome en mi fuero -¿o en mi foro?- interno con la duda de si realmente el voto en blanco lava más blanco o si mejor ni votamos, que total para como anda el patio y para que al final todo siga igual, mandando los que tienen que mandar, mejor ni nos molestamos. Pero mira tú por donde, el viernes pasado fuímos a Badajoz a escuchar a Cayo Lara, el coordinador general de Izquierda Unida, y pese a ir convencido de que nunca volvería a recuperar la fe en la clase política, resulta que sí, que la recupero. Resulta que mientras andaba yo enfrascado en dárle vueltas a mi tortilla, esa de o en blanco o la puta al río, llegan estos como surgidos de la nada, media docena de jovencitos con pinta de estar haciendo pellas en el instituto, y en menos de lo que se tarda en poner de hipócritas a todo un auditorio nos demuestran que hay alternativas, que otra forma de hacer política es posible. Y es cierto, el MSR (Movimiento Social Republicano), al igual que esa España a la que defiende con ardor, is diferent. Porque ellos no sólo muestran el coraje de reivindicar un derecho tan esencial como lo es el de la libertad de expresión, sino que además tienen la audacia y la valentía de exigirlo boca abajo y del revés. Sí señor, con dos riñones, en folio A-3 guarripelo y con dobleces -que quiero suponer viene a simbolizar la fragilidad y el desamparo en el que se halla hoy en día el derecho de todos a hacernos escuchar-, pero además, por si aun hubiera alguien capaz de leerlo, expuesto del revés. Sí, queridos lectores de Letri... digo... de La vida en viñetas, libertad de expresión y libertad para pedirla como les dé la real gana. Bueno, la republicana, más bien. O eso, o reclamaban lo contrario. Cualquiera sabe.¿Y el resto qué...?

