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jueves, 3 de marzo de 2011

La primera lección

No sabría decir si la película es buena, mediocre o una americanada más. Podría decir de ella que no me gustó nada en su momento y que sin embargo la segunda vez que la vi no me desagradó tanto como temía; que me atrae la tristeza y la confusión que destilan los personajes y la trama; que no me agradan sus coqueteos con la comedia y con un sentido del humor que no termina de cuajar, o que en especial me resulta decepcionante ese final de compromiso que pretende quedar bien con todos. Pero por encima de todo tengo claro que ni sus virtudes ni sus defectos son más dignos de alabanza o de enojo que de olvido. Y no obstante hete aquí que pese al mucho tiempo que ha transcurrido desde la primera vez que la ví, nunca he podido deshacerme de la profunda impresión que me causó esa sentencia lapidaria, ese mazazo en el centro neurálgico del ego que es la frase que pronuncia Michael Douglas y que debería figurar como la primera lección a aprender por cualquier aspirante a escritor que se precie: los libros no significan nada para casi nadie...


¿Y el resto qué...?

viernes, 25 de febrero de 2011

¡Viva el repostaje!

Dicen que es el último grito en los salones más prestigiosos de la alta sociedad europea, que no eres nadie si no lo practicas al menos una vez por semana. Dicen también que hacerlo es elegante, distinguido y refinado, pero sobre todo eficiente, económico y respetuoso con la biodiversidad. Hablo, o hablan, faltaría más -lo pone en el título de la entrada- del reposteo, aka repostaje. Por si no lo conocéis, se trata de un protocolo de actuación bloggera desarrollado allá por la primavera de 1913 por los científicos de la Sociedad de los poétas vagos del estado de Illinois (The Vague Poets Society of State of Illinois) que consiste básicamente en recuperar entradas antiguas que por su especial interés, o por haber pasado a mejor vida sin pena ni gloria, o simplemente porque no hay ganas de escribir nada nuevo bajo el sol, merecerían realmente una segunda oportunidad, otra vida despues de la vida. Al fin y al cabo, como Lázaro, todos merecemos conocer más muerte que nuestra primera muerte, a ser posible cada una más cruel que la anterior. En mi caso, o en el caso de mi blog, como ejerzo, o como ejerce, el vicio de las vidas paralelas puedo, o puede, ensayar también la manía de las muertes cruzadas. O sea, que al igual que vengo haciendo desde hace tiempo en la otra dirección, desde hoy no sólo pienso fagocitar la entrañas de mi propio blog, sino que también lo haré con las visceras que he ido esparciendo en otros lugares.

Así que quedáis avisados: repostaje y repostaje cruzado. Es lo que toca.

¿Y el resto qué...?

sábado, 19 de febrero de 2011

Nóiserpxe ed datrebil

Pasa que de un tiempo a esta parte ando debatiéndome en mi fuero -¿o en mi foro?- interno con la duda de si realmente el voto en blanco lava más blanco o si mejor ni votamos, que total para como anda el patio y para que al final todo siga igual, mandando los que tienen que mandar, mejor ni nos molestamos. Pero mira tú por donde, el viernes pasado fuímos a Badajoz a escuchar a Cayo Lara, el coordinador general de Izquierda Unida, y pese a ir convencido de que nunca volvería a recuperar la fe en la clase política, resulta que sí, que la recupero. Resulta que mientras andaba yo enfrascado en dárle vueltas a mi tortilla, esa de o en blanco o la puta al río, llegan estos como surgidos de la nada, media docena de jovencitos con pinta de estar haciendo pellas en el instituto, y en menos de lo que se tarda en poner de hipócritas a todo un auditorio nos demuestran que hay alternativas, que otra forma de hacer política es posible. Y es cierto, el MSR (Movimiento Social Republicano), al igual que esa España a la que defiende con ardor, is diferent. Porque ellos no sólo muestran el coraje de reivindicar un derecho tan esencial como lo es el de la libertad de expresión, sino que además tienen la audacia y la valentía de exigirlo boca abajo y del revés. Sí señor, con dos riñones, en folio A-3 guarripelo y con dobleces -que quiero suponer viene a simbolizar la fragilidad y el desamparo en el que se halla hoy en día el derecho de todos a hacernos escuchar-, pero además, por si aun hubiera alguien capaz de leerlo, expuesto del revés. Sí, queridos lectores de Letri... digo... de La vida en viñetas, libertad de expresión y libertad para pedirla como les dé la real gana. Bueno, la republicana, más bien. O eso, o reclamaban lo contrario. Cualquiera sabe.


¿Y el resto qué...?

lunes, 24 de mayo de 2010

Moore, como el buen vino...


Hay que ver cómo mejora la prosa del de Northampton con el tiempo, cómo se ha ido haciendo cada vez más fina y delicada:


"Vamos.. sécate las lágrimas porque eres vida, más extraña que un Quark y más improbable que los sueños de Heisenberg; el barro en el que las fuerzas que dan forma a las cosas dejan su huella de forma más clara. Secate las lágrimas... y vámonos a casa"

Watchmen 1987




"Estábamos borrachos. Nos vieron y preguntaron si queríamos unirnos a la fiesta, papi dijo que quería ver cómo me follaban esos tipos mientras su amigo se dedicaba a comerle la verga"

Lost Girls 2006
¿Y el resto qué...?

viernes, 21 de mayo de 2010

Sobre la industria de la cultura y la remuneración a los autores


"(...) No podemos olvidar que lo que agoniza -y tampoco tanto como nos quieren hacer creer- son las industrias culturales. Pero las industrias culturales apenas tienen que ver con la remuneración del artista por su trabajo. De hecho por lo general se han dedicado tradicionalmente a expoliar sin misericordia a los artistas con contratos leoninos en donde por auténticas miserias aquellos perdian todos los derechos de explotación de sus obras. Así que que no nos vengan ahora reclamandose abanderados en la defensa de los intereses de los creadores. La mayoría de los creadores salen francamente beneficiados del hecho de poder ofrecer el fruto de sus esfuerzos directamente al consumidor final, sin necesidad de sufrir en manos de los intermediarios. Estoy plenamente convencido de que el mensaje apocalíptico de que con las descargas se extinguirá la cultura sólo defiende los intereses de los mercaderes, aquellos a quienes nuncas les ha importado un carajo la cultura, el arte o cualquier otra cosa que no se mida en cantidades monetarias."

-Yo mismo en los comentarios de otro blog-
¿Y el resto qué...?

lunes, 10 de mayo de 2010

Les llamaban... Los Defensores, de Giffen, DeMatteis y Maguire

A Faulkner jamás se hubiera ocurrido; Joyce habría enloquecido con sólo soñar tamaña complejidad interlingüística , intertextual e Inter de Milán; Broch se fracturó un brazo en tres mitades (!?) intentando imitarles, y Shakespeare se quedó sin palabras ante tanta belleza. Y no les culpo, porque lo de estos chicos, Giffen, DeMatteis y Maguire es de otra galaxia. Parece mentira –tal vez porque lo sea- que este trio de genios haya conseguido revolucionar -joder, otra vez más- el género de los superhéroes con un argumento más innovador que el ¡Pad de Apple: el archifamoso, archipoderoso y archimalvado Dormammu y su hermana, la MCLTG Umar se han unido en diabólica alianza con la intención de conquistar el Universo conocido, conocer el desconocido… ¡¡¡ y conquistarlo también!!! Y sólo LOS DEFENSORES podrán detenerlos. El Doctor (en medicina general) Extraño, Namor (vale, vale, Príncipe Namor para nosotros), Hulk “Pasión esmeralda” y Silver Surfer, sobre todo Silver Surfer, se enfrentan, como siempre, al más extraordinario reto de sus carreras superheroicas (¿a qué edad se retira un Superheroe? ¿A la misma que Guti y Raul? ¿No terminarán estos dos reclutados por LOS DEFENSORES, aunque uno sea medio y el otro delantero? Preguntas y más preguntas…)


Una obra maestra sin paliativos que demuestra la versatilidad y los recursos de un género incombustible (es cierto, yo he probado a prenderle fuego y no arde), inagotable, polimorfo, cristalino, diáfano, Di Stefano (Puskás y Gento), desgravable, esponjoso, bajo en colesterol y con el alerón delantero flexible. Una sabia combinación de talentos que logra fusionar con éxito el dominio de los recursos narrativos de Watchmen con la épica desatada del Dark Knight; el humanismo y la capacidad innovadora de Eisner con el universo inquietante y malsano de Maruo; la inocencia sin prejuicios de Vázquez con la lujuria y la sensualidad desbocada de la tira de prensa de la hoja parroquial de la misa de doce de los domingos de "El monaguillo feliz", pero en mejor. Tan en mejor que hasta Chuck! ha esbozado un amago de sonrisa mientras lo leía. ¿Y cómo consiguen semejante proeza? Pues con la sencillez de la genialidad: contando la verdad. Ese es su truco, porque no es la trama de Les llamaban… Los Defensores más absurda que la de cualquier cómic de superhéroes que se tenga por serio. Es simplemente que aquí se ha introducido un poquito, tampoco en exceso, de lógica y de sensatez, la suficiente para que por una vez los personajes tengan conciencia de la infumable grandilocuencia de sus diálogos, de las ridículas motivaciones que los animan, de la desproporción anatómica de Hulk... De lo patético, en resumen, de un mundo que se desintegra en las manos, y no en la boca, en cuanto se le aplica una brizna de cordura. Y como diría el gran Gila, vale, me he quedado sin hijo, pero lo que nos hemos reído...

Puntuación: 8


Chuck! leyó Les llamaban... Los Defensores ya en la temprana época del insti.... varias décadas antes de ser escrito y dibujado... y en traducción al arameo...

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sábado, 8 de mayo de 2010

Hoy se resuelve la liga

Y aunque no ha sido una temporada excesivamente brillante, con un nivel general más bien mediocre, hay que reconocer que el mano a mano que nos han brindado Barcelona y Real Madrid, Real Madrid y Barcelona ha sido sorberbio. Digno de elogio y reconocimiento. Por eso vaya desde aquí, a unas pocas horas de que definitivamente se dirima la contienda, mi más entusiasta aplauso para ambos. Sin duda los dos han merecido un título que afortunadamente, porque es lo que hace divertido al deporte, sólo uno podrá alcanzar.

Ahora bien, hechos ya los oportunos reconocimientos, y por si a alguien le interesa mi opinión, diré que espero, porque es lo más problable, que la liga la gane el Barsa, aunque yo voy con el Madrid. Está claro que pase lo que pase nos aguarda una noche de fútbol de las que hacen afición, pero vaya, sería graciosísimo que , en el colmo de las paradojas, uno de los mejores Barcelona de la historia se quedará sin ningún título. C´est la vie.

No me atrevo ni a imaginar a lo que pueden llegar estos dos si esta noche conquista la liga el Barsa

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domingo, 18 de abril de 2010

Bonitas tetas

¿Cómo puede uno relacioarse con el mundo exterior y mantener su libertard de espiritu?

-Yo mismo ante la inminencia del lunes-



¿Y el resto qué...?

miércoles, 27 de enero de 2010

Celda 211: ¿Quién vigila a los vigilantes? o Los reclusos somos gente honrada.

Antes de sacar el bisturí, remangarme y ponerme manos a la obra trataré de dejarlo bien claro: la película me ha gustado. Incluso en algunos momentos me ha gustado mucho. Digo esto porque seguramente en el transcurso de mi reseña no me quede más remedio que despellejarla de mala manera, así que si eso sucede quiero que tengáis siempre presente que lo hago en el buen sentido, con mucho amor y con mucho cariño. Y es que no voy a negar que Celda 211 es una película que divierte, que emociona a ratos, que solivianta el ánimo y que indigna contra quienes ejercen la autoridad y el poder única y exclusivamente como forma de abuso hacia los más desprotegidos. Vale. Pero no es menos cierto también que es una película que puede llevar a engaño. Porque tiene factura y presentación de cine social, de cinema verité, de esa clase de cine que toma por asalto la realidad y la muestra sin tapujos, arreando le duela a quien le duela y caiga quien caiga. Pero en verdad no es ni lo uno ni lo otro: Celda 211 es cine de género y nada más. Eso sí, buen cine de género, que tampoco es poco.

La historia se inicia el día en que Antonio, tras largos años de malos tratos, carga la mano más de la cuenta y mata al fin a Pilar, con lo que inevitablemente da con sus huesos en el penal de Zamora. Allí su situación es dura y llena de calamidades. Y más aun cuando le diagnostican un cáncer de garganta que le deja la voz más rota que la de Louis Armstrong, alias Satchmo, tras una noche de borrachera. Pero Antonio, alias Malamadre, es fuerte y pese a la mucha pena que le embarga consigue encauzar por el buen camino su nueva vida entre rejas: se rapa el poco pelo que le queda, se deja crecer una barba un tanto desaliñada que le da aspecto de pordiosero, hace pesas de 9 a 15 todos los días, se tatúa alguna que otra telaraña en el bicep braquial derecho, estudia el cheli del Pozo del tío Raimundo por las tardes y ya de paso y como quien no quiere la cosa se hace el amo del cotarro (o el Amo del Calabozo, para los nostálgicos de Dragones y Mazmorras). Pero además Antonio, como ya sabemos de la primera parte, se gasta una mala hostia que ríete tú del Charles Manson ese, por lo que no se le ocurre otra forma de entretener su tiempo que liderando un motín justamente el día en que toma la alternativa como funcionario de prisiones Alberto Ammann, alias Calzones, alías Lope de Vega. Circunstancia esta que es aprovechada por sus nuevos compañeros de trabajo -los de Lope, no los de Antonio- para gastarle la preceptiva novatada y dejarlo al albur de los caprichos de Antonio y sus secuaces cabreados. Pero Lope, como ya demostrara en sus comedias, tiene un gran sentido del humor y les sigue la gracia transformándose en un recluso más. Qué digo en uno más; en el favorito de Malamadre –pobre Tachuela, alias Tachuela- al que por más que lo quiera disimular se le nota muchísimo que es el Antonio de Te doy mis ojos cuando sólo es capaz de imaginar a Lope como autor de un crimen si es a condición de ejecutarlo arrebatado por los celos, verdugo y victima al tiempo del clásico crimen pasional. Vamos, que cree el maltratador que todos son de su misma condición.


A todo esto, los reclusos de ETA leen y afilan lápices, lo cual mosquea mucho a la organización terrorista y al gobierno vasco; las autoridades competentes mandan a los GEOS y a un señor bajito con gafas que nunca levanta la voz ni dice una verdad mientras que los funcionarios se la pasan apalizando, sin hacer distinciones, a confidentes, peluqueros y mujeres embarazadas, con la mala fortuna de que esta última resulta ser la mujer de Lope, la cual, en señal de protesta por la situación de su marido, decide morirse. Y claro, llegados a este punto la cosa se pone seria, Lope abandona la comedia y se pasa al drama; para que nadie piense que va de farol le rebana el pescuezo a Resines, en parte también como represalia por su pésimo papel en Los Serranos y consigue convencer a Antonio Malamadre para que todos se dejen matar como buenos amigos. Menos un indio, que dispara puñales por la espalda con una repetidora de bolsillo que el mismo se ha fabricado y que resulta no ser tal indio sino el cuñado de Penélope Cruz. Y una vez todos muertos, la película se acaba.

En fin, un buen guión, con buenos personajes, que sin embargo peca unas veces de tópico y otras de maniqueo, dejando cierto regusto a ya visto, tal vez a imitación del cine comercial americano o a La estanquera de Vallecas, según se mire, pero sobre todo que obliga al espectador a plantearse cuestiones tan urgentes y tan necesarias como qué le habrán hecho a estos señores -novelista, guionista y director- los funcionarios de prisiones para que los traten y los retraten con tanta mala sangre.

Por algo será que llevo todo este tiempo evitando escribir (y eso que me he dejado en el tintero la alusión al panóptico de Bentham que tanto apasionaba a Foucault).


¿Y el resto qué...?

domingo, 3 de enero de 2010

¡¡¡Joder, cómo ha cambiado el cuento!!!

Creo que se podría escribir una larga y muy profunda parrafada desmenuzando todas las implicaciones sociológicas del fenómeno, pero como no tengo ni ganas ni fuerzas, lo mejor que se me ocurre para que os hagaís una idea precisa de lo que me evoca la canción es, si me permitís la grosería y la vulgaridad, contaros el viejo chiste de Caperucita roja y el lobo. Dice algo así:

El lobo: Caperucita, Caperucita, ¿adónde vas con tu cestita?
Caperucita: A lavarme el coño en el río, ¿algún problema?
El lobo (a cuadros): ¡¡¡Joder, cómo ha cambiado el cuento!!!

Eso sí, admitamos que en este caso al menos el cambio es para bien.


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lunes, 14 de diciembre de 2009

Preguntas ocasionales

Supongo que como últimamente no escribo demasiado por aquí todos os estareis preguntando en que empleo mi tiempo. Pues bien, en atención a vuestras preocupaciones os diré que llevo un tiempo enfrascado en la revisitación, por su puesto en versión original con subtitulos, de mis películas favoritas. Ante mis pupilas han desfilado ya films de la talla de El buscavidas, Anatomía de un asesinato, Irma la dulce, 2001, Odisea espacial, El hombre elefante, El hombre que pudo reinar, El tercer hombre, El hombre tranquilo, El hombre del brazo de oro, Luna nueva... El caso es que la semana pasada me he juntado por azar con la trilogía del Padrino, con Tarde de perros y con Sérpico. O sea, sobredosis de Pacino. Y claro, la pregunta era inevitable:

¿Por qué grita tanto Pacino?

A) Por exigencias del guión

B) Porque le irrita la interpretación de sus compañeros de reparto

C) Porque no tiene otro registro interpretativo

D) Para que le oigan bien los espectadores de la fila del fondo

Son las hipótesis de trabajo que vengo manejando y que esta semana trataré de contrastar con Pánico en Needle Park, Looking for Richard, El precio del poder y Atrapado por su pasado. Ya os contaré a que conclusiones llego. Si es que llego a alguna; la cuestión es profunda y compleja y posiblemente termine por desbordar mis reducidas capacidades analíticas.


("No te pases ni un pelo, Fredo, no te pases ni un pelo...") ¿Y el resto qué...?

viernes, 28 de agosto de 2009

Circulo virtuoso


Dicen los sabios, los que haya, no seáis indiscretos, que donde acaba el sufrimiento humano comienza el aburrimiento. Afirmación preclara de la que no sería abusivo concluir que quien sufre jamás puede aburrirse.


Hasta donde le alcanzaba la memoria la vida de Jorge Duarte había tenido siempre la forma de una crisis existencial continua. Ya desde bien pequeño andaba Jorge siempre sufriendo, y como siempre andaba sufriendo jamás llegó a conocer el hastío. Y como jamás supo qué era eso que los otros llaman aburrimiento, pronto se volvió autosuficiente y dejó de frecuentar la compañía de los demás. Simplemente no los necesitaba. Y como no los necesitaba, desde su más tierna infancia vivió en completa soledad; en una soledad de colores claros y mañanas apacibles que se le clavaban en el corazón como alfileres de hielo y le mantenían siempre sufriendo. Y como siempre andaba sufríendo, Jorge pasaba todo su tiempo enredado entre el algodón y la pena de una crisis continua que al cabo de los años terminó por confundir con su propia existencia.
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miércoles, 12 de agosto de 2009

Algunas reflexiones generales, imprecisas y muy equivocadas sobre la obra superheroica de Alan Moore

"La desconstrucción (...) consiste en mostrar cómo se ha construido un concepto cualquiera a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas (...)"

Wikipedia




Cuando se habla de la obra superheroica de Moore, y aquí, en este humilde rincón, no es que se haga con demasiada frecuencia, pero si hay que hacerlo, se hace, resulta muy socorrido acudir a la ya clásica división de su carrera en dos etapas bien diferenciadas: la de la deconstrucción del género, o lo que es lo mismo, la de Miracleman, La Cosa del pantano, V de Vendetta , Watchmen o La broma asesina, y la de la reconstrucción de ese mismo universo de mallas y colorines, o por alusiones, la de 1963, Supreme, El día del juicio o toda la línea ABC. Además no es menos corriente hacer acompañar esta división con la matización de que mientras la primera se corresponde con el grueso de sus grandes obras maestras, la segunda lo hace con la de las obras firmadas por el piloto automático de Moore y no por el propio Moore. Sin embargo cada vez tengo más claro que una revisión atenta y cuidadosa -que por supuesto yo no he hecho- de toda su obra debería poner patas arriba y dejar moribundas ambas afirmaciones: la primera porque me da a mí que la verdadera fase de deconstrucción del género no empieza donde dicen todos los manuales al uso que empieza, sino precisamente donde se supone que acaba; y la segunda, porque la diferencia profunda entre ambas etapas no se encuentra en la pérdida de interés por parte de Moore y la consiguiente y consecuente disminución de calidad, sino en el desarrollo de unos planteamientos, un enfoque y unos objetivos radicalmente distintos.


Voy a tratar de explicarme. A pesar de todo lo que se ha dicho y escrito al respecto, incluso de lo que yo mismo he dicho y escrito aquí; a pesar de que sean obras que indudablemente invitan, por complejidad y profundidad, al análisis y la reflexión y de que seguramente ni Moore estaría de acuerdo con lo que voy a exponer, creo, y estoy firmemente convencido de ello, que Miracleman, V de Vendetta, La Cosa del pantano, Watchmen o La broma asesina no tienen por propósito fundamental, como se suele aceptar, la deconstrucción del género como tal; no son ensayos sobre los mecanismos, resortes, formas, temas y personajes del universo superheroico, no buscan el despiece de -y la ruptura con- lo que se había hecho hasta entonces, sino que por el contrario ofrecen su propia aportación al mismo, la de una visión muy personal que sin embargo es elaborada siempre desde el conocimiento, el respeto y la aceptación de sus tradiciones y convenciones, a las que integra y da continuidad e incluso ayuda a evolucionar. Eso sí, hasta unos límites tales que las deja casi irreconocibles. Porque la intención que guía el esfuerzo de Moore en ésta primera etapa, y he aquí la primera parte de mi tesis, no es otro que narrar y explorar; buscar las fronteras y las consecuencias últimas de lo que puede ser contado usando como vehículo de expresión el género de los superheroes. Pero ojo, sin salirse de él.




Sin embargo, una vez alcanzado ese límite, o al menos su propio límite, Moore se decide a emprender, ahora sí -y esta es la segunda parte de mi tesis- la labor de deconstrucción. Como ya he dicho, hasta entonces se había ceñido a la tarea de contar las mejores historias de las que era capaz con el material que le habían puesto entre las manos, pero a partir de 1963 -el cómic, no el año- la orientación de su trabajo va a sufrir un giro radical, de tal modo que comparada con su etapa anterior acaso pueda llegar a parecer un paso atrás en su progresión, como si efectivamente hubiera puesto el piloto automático y se contentara con crear historias convencionales de superhéroes al uso a las que sólo su inmenso talento salvan de caer en la más absoluta vulgaridad. Mas insisto, creo que considerarlo así sería un tremendo error. Porque tras la aparente simplicidad de los seis números que componen 1963, Moore nos ofrece por primera vez un inventario detallado de las claves sobre las que se asienta todo el universo Marvel: el terror comunista, el patriotismo exacerbado, la amenaza nuclear, la mitología clásica, los sueños adolescentes y la fantasía cientificista se aúnan en esta serie inconclusa para dejar al descubierto el molde en el que se forjaron iconos de la talla de Spiderman, el Capitán América, los Vengadores, los Cuatro Fantásticos, Hulk o Silver Surfer. Una labor de análisis que encontrará continuación en las páginas de Supreme, dónde le tocará pasar revisión al mito por excelencia, el de Superman. Pero Moore va a ir un paso más allá y Supreme no sólo constituirá la deconstrucción del mundo de ficción del hombre de acero sino que en ella comienza a intuir y a ensayar una formulación, la de las maneras en que ficción superheroica y realidad, realidad y ficción superheroica se entrelazan, que después retomará y ampliará en El día del juicio, donde la reflexión es elevada hasta el marco de las relaciones entre realidad y ficción sin más. O más tarde, siendo muy benevolos conmigo y mis teorías, entre superhéroes y otras formas de ficción en La liga de los caballeros extraordinarios.





Un proceso de reflexión y análisis que nos lleva de cabeza hasta los episodios de su obra más descaradamente discursiva y menos narrativa, el ensayo, el análisis y la deconstrucción - no la reconstrucción- hechos tebeo: Promethea. Sin duda es Promethea el final de un camino, el iniciado con 1963, del que tirando tirando Moore ha acabado por elaborar nada menos que una teoría general de la realidad, tal vez el compendio de su filosofía personal, a la que da cuerpo en forma de cómic de superhéroes. Una obra que, además de constituir la culminación de su verdadera etapa de reflexión, no desmerece en grandeza, calidad y esmero a ninguna de las de la primera etapa.

Pues nada, que así veo yo el tema.




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lunes, 10 de agosto de 2009

Pensamientos ocasionales: la guerra de los sexos

"Lo queramos admitir o no, en las relaciones humanas en general, pero muy especialmente en las de pareja, existe siempre un fuerte componente sadomasoquista. Cuando un hombre y una mujer se juntan, sólo pueden suceder dos cosas: o el hombre anula por completo a la mujer y esta se enamora de él; o la mujer anula por completo al hombre y este se enamora de ella. Cualquier otra posibilidad es pura fantasía adolescente"

Yo mismo tras leer algunas reseñas y comentarios al libro de Luis Racionero "Sobrevivir a un gran amor, seis veces"
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lunes, 20 de julio de 2009

Para el niño y la niña...

¡¡¡Niños de América, niños de todo el mundo, haced caso a vuestros héroes de la televisión: los Picapiedra fuman Winston!!!



¡¡¡Y no se preocupe, señora, por los pulmones de sus hijos: para la irritación y la tos, Jarabe Bayer de Heroína !!!



(Vistos en Fogonazos y Fogonazos)
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martes, 14 de julio de 2009

De animales y otros males: Actualización


Seguramente era inevitable, cuestión de tiempo, nada más. Y con todo, y a pesar de mi falta de sensibilidad, me ha dado pena. Hoy me he encontrado, en el mismo tramo de carretera, aunque no a la misma altura, una cigüeña espachurrada. Estaba al principio de la recta y se ve que el conductor de turno se la ha encontrado de sopetón al salir de la curva y no ha podido esquivarla. Ya lo dije en la otra entrada, no entiendo a los animales, no sé porqué hacen lo que hacen...


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lunes, 13 de julio de 2009

Frases memorables


"Ojalá Inglaterra, en algún momento de peligro de su democracia tenga a su frente a un hombre tan valeroso como Adolf Hitler"

Winston Churchill (1937/8)



Ya será memorable la frase que parece que nadie más la recuerda. Yo la conozco por el programa Filosofía aquí y ahora, pero he intentado encontrar otras referencias a la misma y no hay manera de saber exactamente en qué momento y en qué circunstancias dejó Winston semejante perla. Y que conste que no me anima la intención de reivindicar en esta entrada la figura del Führer; si acaso la de esparcir un poco de mierda en la del gran hombre.
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jueves, 9 de julio de 2009

De animales y otros males


Uno de los secretos más inconfesables que guardo bajo siete llaves y que más ha escandalizado a aquellos pocos con los que he tenido la deferencia, o la imprudencia, de compartirlo es , tomen asiento por si les falla el equilibrio, mi profundo odio hacia los animales. No los soporto. No me inspiran ni el más ínfimo sentimiento de ternura. En este sentido me declaro completamente cartesiano, racionalista y materialista. Soy incapaz de ver en un animal otra cosa que una máquina orgánica carente de cualquier atisbo de razón o de emoción. Pero incluso esto no es más que una excusa para no admitir la verdad: los animales me dan miedo, me parecen monstruosidades de conductas imprevisibles con los que no se puede razonar. Más aun, me confieso totalmente incapaz de comunicarme con ellos. Si un perro me dice guau guau, saca la lengua y me mira expectante, no tengo ni la más remota idea de que es lo que me quiere decir, qué trata de hacerme entender, qué es lo que espera de mí. Y si armado de paciencia le pido que se explique mejor, el vuelve a su guau guau y yo por más que me devane los sesos no entiendo nada. Además a poco que se piense repudiar a los animales es lo más natural del mundo. Por ejemplo, si pensamos que un ser humano, con su perfecta conducta humana, con su capacidad de hablar y de razonar intactas pudiera nacer con una forma no humana, como la de, por decir algo, un hipopótamo, a todos nos parecería una aberración. Incluso si un ser humano, con su forma perfectamente humana, hablara, pensara y se comportara como lo hace un animal, no nos parecería menos monstruoso. Y sin embargo podemos contemplar a seres de formas no humanas comportándose de maneras insolitas, extrañas e irracionales, y a todos -o a casi todos, que a mí no- nos parecen normales.


Todas estas disquisiciones intempestivas vienen a cuento del pequeño percance que he sufrido hoy de vuelta del curro, en la carretera que une La Zarza con Mérida. Ha sido a la entrada de una larga recta en la que los escasos vehículos que la suelen transitar alcanzan velocidades de 120 Km/H o superiores (yo suelo ir en ese tramo a 120 y más de una vez me han adelantado). Nada más salir de la curva que la precede me he dado cuenta que había algo extraño a mitad de la recta, pero por más que he intentado poner en claro qué es lo que estaba viendo no tenía ni idea. Demasiado pequeño para tratarse de algún vehículo parado, tampoco tenía pinta de ser un objeto caído sobre el pavimento. Por un momento incluso he dudado de que realmente estuviera viendo algo. Tanto que hasta que no he estado a pocos metros no he comprendido lo que tenía delante: ¡¡¡una cigüeña parada en medio de la carretera!!! Pues sí, ahí estaba la tía, apoyada sobre una pata con toda su majestuosidad y toda su tranquilidad. Estaba de espaldas al coche y sin querer darse en ningún momento por enterada. De hecho no me ha quedado más remedio que detenerme y tocarle el claxon. Y ni aun así: hasta después de un instante no se ha dignado a girar la cabeza y dedicarme una mirada que yo juraría ha sido de desprecio. Si no fuera porque de inmediato ha alzado el vuelo, os prometo que hubiera pisado el acelerador y la hubiera espachurrado allí mismo. Bueno, y porque es una especie protegida y me podría caer una multa bien graciosa. El caso es que eso de plantarse en medio de un tramo de circulación rápida, de espalda a los vehículos y como si la cosa no fuera con ella no se le ocurre ni al más estúpido de los humanos. Ah, pero como los animales están en otro mundo... Y eso que se supone que estos bichos son todo instinto y que el afán de supervivencia les evita estas conductas. En fin, ver para creer.
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miércoles, 27 de mayo de 2009

Pensamientos ocasinales

"Lo peor que te puede suceder en la vida es no saber concinar. Si no sabes cocinar ninguna mujer te va a querer jamás"

Yo mismo después de estropear tres cebollas intentando preparar cebollas acarameladas.

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jueves, 21 de mayo de 2009

Sigo vivo...


... aunque mis constantes vitales se mantienen ultimamente al nivel de las de un yogi en trance. Después de más de cien entradas (101 para ser exactos) en menos de cinco meses he decidido tomarme un descansillo y olvidarme del blog por un tiempo. Tiempo que he aprovechado, entre otras muchísimas actividades, para rehacer casi al completo mi maltratado canal de youtube y reparar por tanto los enlaces rotos. Es decir, que aunque ninguno os hayais dado cuenta y penseis que me he estado tocando las narices y más abajo, lo cierto es que de alguna forma también he estado posteando durante este tiempo (no es un eufemismo; cambiar el enlace de tantos videos no es tarea baladí) . En fin, espero que a partir de ahora encuentre el ánimo y las ganas suficientes para seguir posteando con regularidad e ir dando salida al caudal de entradas pendientes que tengo en mente. Entre otras, las reseñas de From Hell, de Promethea, de Supreme, del Relatos del Navio Negro...
¿Y el resto qué...?