lunes, 10 de mayo de 2010

Les llamaban... Los Defensores, de Giffen, DeMatteis y Maguire

A Faulkner jamás se hubiera ocurrido; Joyce habría enloquecido con sólo soñar tamaña complejidad interlingüística , intertextual e Inter de Milán; Broch se fracturó un brazo en tres mitades (!?) intentando imitarles, y Shakespeare se quedó sin palabras ante tanta belleza. Y no les culpo, porque lo de estos chicos, Giffen, DeMatteis y Maguire es de otra galaxia. Parece mentira –tal vez porque lo sea- que este trio de genios haya conseguido revolucionar -joder, otra vez más- el género de los superhéroes con un argumento más innovador que el ¡Pad de Apple: el archifamoso, archipoderoso y archimalvado Dormammu y su hermana, la MCLTG Umar se han unido en diabólica alianza con la intención de conquistar el Universo conocido, conocer el desconocido… ¡¡¡ y conquistarlo también!!! Y sólo LOS DEFENSORES podrán detenerlos. El Doctor (en medicina general) Extraño, Namor (vale, vale, Príncipe Namor para nosotros), Hulk “Pasión esmeralda” y Silver Surfer, sobre todo Silver Surfer, se enfrentan, como siempre, al más extraordinario reto de sus carreras superheroicas (¿a qué edad se retira un Superheroe? ¿A la misma que Guti y Raul? ¿No terminarán estos dos reclutados por LOS DEFENSORES, aunque uno sea medio y el otro delantero? Preguntas y más preguntas…)


Una obra maestra sin paliativos que demuestra la versatilidad y los recursos de un género incombustible (es cierto, yo he probado a prenderle fuego y no arde), inagotable, polimorfo, cristalino, diáfano, Di Stefano (Puskás y Gento), desgravable, esponjoso, bajo en colesterol y con el alerón delantero flexible. Una sabia combinación de talentos que logra fusionar con éxito el dominio de los recursos narrativos de Watchmen con la épica desatada del Dark Knight; el humanismo y la capacidad innovadora de Eisner con el universo inquietante y malsano de Maruo; la inocencia sin prejuicios de Vázquez con la lujuria y la sensualidad desbocada de la tira de prensa de la hoja parroquial de la misa de doce de los domingos de "El monaguillo feliz", pero en mejor. Tan en mejor que hasta Chuck! ha esbozado un amago de sonrisa mientras lo leía. ¿Y cómo consiguen semejante proeza? Pues con la sencillez de la genialidad: contando la verdad. Ese es su truco, porque no es la trama de Les llamaban… Los Defensores más absurda que la de cualquier cómic de superhéroes que se tenga por serio. Es simplemente que aquí se ha introducido un poquito, tampoco en exceso, de lógica y de sensatez, la suficiente para que por una vez los personajes tengan conciencia de la infumable grandilocuencia de sus diálogos, de las ridículas motivaciones que los animan, de la desproporción anatómica de Hulk... De lo patético, en resumen, de un mundo que se desintegra en las manos, y no en la boca, en cuanto se le aplica una brizna de cordura. Y como diría el gran Gila, vale, me he quedado sin hijo, pero lo que nos hemos reído...

Puntuación: 8


Chuck! leyó Les llamaban... Los Defensores ya en la temprana época del insti.... varias décadas antes de ser escrito y dibujado... y en traducción al arameo...

¿Y el resto qué...?

domingo, 9 de mayo de 2010

RCLTG Day´2010

Bueno, ya que estamos de vacaciones supongo que puedo permitirme participar en algún sarao. A última hora y por los pelos, pero ahí va mí heroína RCLTG:

Ahí la teneis; la implacable justiciera de lo social, tan segura de la verdad de su causa que por lo general -aquí gasta raybans a lo termineitor- ejerce a cara descubierta. Aunque lucen un poco pochas, las T son G, palabrita del niño jesús.

Feliz RCLTG Day.

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En busca de Peter Pan, de Cosey

Como en las viejas películas del oeste, si hubiera que buscar una palabra que defina y nos dé la clave de lo que es y significa este En busca de Peter Pan, de Bernard Cosendai, Cosey para los amigos, yo apostaría por la frontera. Al igual que su Suiza natal, espacio que se erige en escenario privilegiado del tebeo, En busca de Peter Pan es un relato fronterizo que prueba a trazar y a delinear, pero también a emborronar y a confundir los límites que marcan, dan forma y distinguen conceptos tan contrapuestos como apariencia y verdad, realidad e imaginación, naturaleza y civilización o libertad y obligación. Cosey juega a transformarse en cartógrafo de un territorio propio que, como el Neverland de Barrie, se levanta en armas contra las restricciones que impone la realidad, que aspira a romper sus cadenas, pero que sin embargo pretende hacerlo sin negarla, complementándola y enriqueciéndola con los colores y los matices de la imaginación. No por casualidad En busca de Peter Pan tiene por protagonista - ese Melvin Z. Woodworth nacido Vlatko Z. Zmadjevic- a un escritor, es decir a alguien que se gana la vida inventando mentiras que a veces nos hablan de la realidad con intuición más certera que las mismas verdades. Y no nos olvidemos tampoco que, como descubrimos durante su aventura, las circunstancias que le permiten a Vlatko convertirse en Melvin y esquivar así el destino y la obligación de ser abogado nacen de una ficción, de una falsificación que sin embargo deja su impronta, su huella indeleble en la realidad. Porque las imposturas, al igual que las monedas falsas, pueden ser “más autenticas que las autenticas. De una aleación mejor que las del gobierno”.



Sin embargo ni los protagonistas ni el propio relato, como ya he apuntado antes, pretenden disolver definitivamente la realidad en un juego de apariencias y espejos contrapuestos, ni tratan de adentrase en esas zonas remotas de la imaginación donde tal vez la realidad pueda volverse irreconocible y acaso también ingobernable; al contrario, ellos prefieren instalarse en ese espacio divisorio que les permite cruzar constantemente los límites entre ambos lados, entre esa margen que representa a la civilización (obligación, responsabilidad, cordura, ley y orden) y aquella otra que simboliza a la naturaleza (libertad, despreocupación, imaginación, vida salvaje y aventurera). Ellos eligen la ambigüedad de ese territorio intermedio, de esa tierra de nadie que más que indecisión es deseo de no renunciar a nada y que les permite alcanzar un mayor equilibrio tanto en su relación con el medio como con su propio yo interior. Porque esa es la lección que les legó el Peter Pan de Barrie, siempre omnipresente en el tebeo de Cosey: no la del niño que se negó a crecer, sino la del individuo libre que se opuso a la mutilación de ninguna parte esencial de su ser.

Puntuación: 9

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sábado, 8 de mayo de 2010

Sobre el cómic digital y sus debates

Mientras se decidía o no el Sevilla a remontar –enhorabuena a los seguidores culés por su más que seguro título liguero- he estado leyendo un poco por encima el pequeño debate que sobre la viabilidad y el futuro del cómic digital se ha generado en los comentarios de La cárcel de papel. Un debate que me deja anonadado. Más que por los argumentos y contraargumentos, todos tan comedidos como innecesarios, por su misma existencia. Porque cuando hablamos de avances tecnológicos da igual si estamos a favor o en contra de ellos: si la tecnología es útil se queda. Y punto. Y contra hechos no caben argumentos. Y ya mismo me estáis convenciendo de que no son útiles los avances en soportes digitales combinados con el libre acceso e intercambio de archivos. Y si no lo fueran, a qué tanto escandalo por parte de la industria clásica del ocio y la cultura, la única a la que le interesa que este debate exista, si por su propio peso estarían abocados al fracaso.
Señores, lo siento muchísimo por ustedes, pero esto es lo que hay: se les pasó el arroz. Y si no les gusta, se joden. A ver si ahora van a ser los poderosos los únicos que pueden defender sus intereses y los únicos que pueden salir ganando siempre, so amenaza que de lo contrario el mundo se acaba. Anda ya, hacednos el favor e iros a tomar por culos. Panda de cuatreros y asaltacaminos…

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Hoy se resuelve la liga

Y aunque no ha sido una temporada excesivamente brillante, con un nivel general más bien mediocre, hay que reconocer que el mano a mano que nos han brindado Barcelona y Real Madrid, Real Madrid y Barcelona ha sido sorberbio. Digno de elogio y reconocimiento. Por eso vaya desde aquí, a unas pocas horas de que definitivamente se dirima la contienda, mi más entusiasta aplauso para ambos. Sin duda los dos han merecido un título que afortunadamente, porque es lo que hace divertido al deporte, sólo uno podrá alcanzar.

Ahora bien, hechos ya los oportunos reconocimientos, y por si a alguien le interesa mi opinión, diré que espero, porque es lo más problable, que la liga la gane el Barsa, aunque yo voy con el Madrid. Está claro que pase lo que pase nos aguarda una noche de fútbol de las que hacen afición, pero vaya, sería graciosísimo que , en el colmo de las paradojas, uno de los mejores Barcelona de la historia se quedará sin ningún título. C´est la vie.

No me atrevo ni a imaginar a lo que pueden llegar estos dos si esta noche conquista la liga el Barsa

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