11,00 LA BOLA DE CRISTAL
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15,35 DAVID EL GNOMO
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18,05 LOS SABIOS
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19,30 EL EQUIPO A
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0tra forma de estar en el mundo
Ya que sigo sin ningunas ganas de escribir –posiblemente jamás vuelva a escribir ni una sola línea más- al menos inundaré el blog de videos de dudoso interés. Por ejemplo este mix con aquellas míticas cabeceras de las sesiones de TVE con las que algunos aprendimos a amar el cine.
1.- Nunca ames a quien está de paso.
2.- Recuerda siempre que todos estamos de paso.
3.- Saca tus propias conclusiones.
(Yo mismo mientras me rasco la coronilla)






Cualquiera que me haya leído un par de veces se habrá percatado ya de que una de mis mayores aficiones en esto de escribir reseñas es la de adoctrinar dogmáticamente sobre mis puntos de vistas y valoraciones; cualquiera que me haya seguido con cierta asiduidad sabrá además que disfruto especialmente poniendo en la picota al bueno de Frank Miller. Sin embargo tengo que admitir que si algo he aprendido últimamente es que, cuando se habla de este señor, tales aficiones devienen como mínimo en deporte de riesgo. Porque te gusten más o te gusten menos sus tebeos –y ahora también sus películas- hay que reconocer que las obras de Miller tienen la mala costumbre de mejorar con el tiempo, como si a la larga el de Maryland siempre tuviera que acabar saliéndose con las suyas. O por lo menos esa es la inesperada impresión con la que me he quedado yo desde que releí el DK2, una obra que de primeras me pareció un bodrio insoportable y que sin embargo leída de segundas ha terminado por parecerme una muy estimable fantasía épica.
En fin, lo dire otra vez por si no ha quedado suficientemente claro, para mí Hard Boiled es un tebeo autista que vive excesivamente dentro de sí mismo, que es completamente incapaz de comunicar absolutamente nada a los demás y que como tal, aporta y vale muy poquito. Y sin embargo, no faltan quienes quieren ver en él una genial muestra de arte postmoderno o lo que sea. Léase por ejemplo, sino, el por lo demás estupendo análisis de Jordi Costa que acompaña al tercer número. Un análisis que me trae a la memoria las sabias palabras de un viejo amigo mío: en cuestiones de arte contemporáneo, con frecuencia hay más arte en la explicación de la obra que en la obra misma. Amén, amigo.
Puntuación: 4
Joder con el señor Alejandro, que ahora resulta que cuando se lo propone no sólo sabe de excesos sino que incluso es capaz de hacer gala de moderación y comedimiento. Eso sí, de una moderación muy “moderada” y de un comedimiento que no sólo luce por méritos propios sino que lo hace también y en gran medida por contraste: aunque en comparación con La casta de los Metabarones la serie de El lama blanco puede llegar a parecer una obra intimista, casi en la línea de las firmadas por el Taniguchi de El almanaque de mi padre o el Cosey de Saigón-Hanoi , lo cierto es que también contiene su buena ración de aventuras, violencia y crueldad. 