martes, 1 de septiembre de 2009

¿Por qué haces esto? de Jason



Eso mismo me preguntó yo, ¿por qué haces cómic tan condenadamente buenos?


Ya sé que no os desvelo nada nuevo, pero vaya, ante la inmensa calidad del noruego uno no puede más que descubrirse y repetir las mismas loas que se han escrito ya mil veces y que con toda seguridad se escribirán otras mil veces más. Una calidad tan inmensa que a este paso va a terminar por convertirle no sólo en una de las voces más sólidas, originales y penetrantes del panorama actual, que eso nadie pone en duda que lo sea ya, sino también de la propia historia del medio. Y es que cualidades no le faltan para ello: Jason tiene la extraña habilidad de aunar virtudes que como el agua y el fuego, la sal y el azúcar, el Rajoy y el Zapatero no parecen en principio demasiado compatibles, y aun así se dan en él con tan justa proporción, con las medidas tan exactas que la mezcla no tiene más remedio que cuajar y funcionar. Pero veámos de qué estoy hablando:

Como suele suceder con los grandes autores, Jason se mueve apenas entre un puñado de temas, no más de cuatro o cinco, que dan forma a la totalidad de su universo de ficción. Temas tales como la soledad, la incomunicación, la vida no vivida, o la neutralidad moral de la existencia se repiten con fidelidad en sus tebeos, pero lo hacen con tal diversidad de propuestas y con tal riqueza de planteamientos que jamás caen en la monotonía o en el hastío de lo mismo. Al contario; aun en su constancia, Jason es un autor tremendamente original e imaginativo que siempre consigue sorprender a sus lectores.

Sí, original e imaginativo, qué duda cabe, y sin embargo sus obras están recorridas de arriba abajo por una gran variedad de citas, paráfrasis, homenajes y referencias a otros autores, a otras obras e incluso a otros medios. Por ejemplo, y sin ir más lejos, el argumento de ¿Por qué haces esto? evoca directamente al Hitchcock de La ventana indiscreta o al de Con la muerte en los talones. Y con todo, siguen siendo las suyas obras extraordinariamente personales, dueñas de una voz propia que las hace inconfundibles.

Pero no acaban aquí las muestras de esa especie de unidad de los contrarios que es Jason: aun cuando tome elementos de otros medios , su estilo narrativo es puramente comiquero; aun cuando haga uso con frecuencia del absurdo y del más delirante surrealismo, en el fondo sigue siendo un autor realista, cercano incluso al costumbrismo; aun cuando su dibujo sea de apariencia infantil y sus personajes animales antropomórficos, sus historias son excepcionalmente maduras y sus personajes profundamente humanos; aun cuando su tono pueda parecer un poco frio y distante, sus resultados son siempre de gran emotividad; aun cuando… aun cuando podría continuar con la lista, mejor dejémoslo aquí.

Bueno, y a todo esto, que pasa con ¿Por qué haces esto? Pues hijo, qué va a pasar, que ofrece estos mismos ingredientes que hacen tan grande a Jason, pero además en una de sus manifestaciones más logradas. Vamos, que estamos ante una obra maestra absoluta. Y no admito discusión.

Puntuación: 10



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